NOTARIOS

José Ramón Castro Reina
Manuel Ignacio Cotorruelo Sánchez

familia-ganaciales

Tratadas en post anteriores las capitulaciones matrimoniales y relacionados los distintos regímenes económicos matrimoniales existentes en España, entramos hoy en el análisis del régimen de sociedad de gananciales, aplicable a todos los sujetos a Derecho Común, en defecto de pacto en capitulaciones, como preceptúa el artículo 1316 C.C.

Sistematizamos nuestro estudio de modo que, en sucesivos posts, trataremos de la titularidad de los bienes, la administración y disposición de los mismos, el régimen de responsabilidad por deudas y concluiremos con la disolución y liquidación del régimen.

Hoy analizamos la…

 Titularidad de los bienes.- Rigen los siguientes principios generales

1.- Causalidad.- Son gananciales o comunes “las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de los cónyuges”, es decir, los rendimientos del trabajo y del capital; y privativos los que no tengan tal origen.

2.- Compatibilidad y proporcionalidad.– Un mismo bien ser en parte ganancial y en parte privativo. Los bienes adquiridos mediante precio o contraprestación en parte ganancial y en parte privativo pertenecerán a la sociedad de gananciales y al cónyuge o cónyuges, en proporción al valor de las aportaciones satisfechas (Art.1354 CC).

3.- Subrogación real.- Un bien que sustituye a otro anterior tendrá el carácter del bien sustituido.

4.- Neutralidad o reembolso (consecuencia del de subrogación real).- Cuando conforme al CC los bienes sean privativos o gananciales con independencia de la procedencia del caudal con que la adquisición se realice, habrá de reembolsarse el valor satisfecho a costa, respectivamente, del caudal común o del propio, mediante el reintegro del importe actualizado al tiempo de la liquidación (Art.1358 CC).

5.- Atribución.- Cabe la atribución de carácter ganancial por convención entre cónyuges (alertamos sobre las consecuencias fiscales de ello), ex art. 1355 CC y otros.

6.- Presunción de ganancialidad.- “Se presumen gananciales los bienes existentes en el matrimonio, mientras no se pruebe que pertenecen privativamente a uno de los cónyuges.” (Art. 1361 CC)

 Son bienes privativos:

– Ex art. 1346 CC: los pertenecientes al comenzar la sociedad de gananciales; los adquiridos a título gratuito; los adquiridos a costa o en sustitución de otros privativos; los adquiridos por derecho de retracto perteneciente a un solo cónyuge (sin perjuicio del derecho de reembolso de la sociedad de gananciales si se emplean fondos comunes en la adquisición); los inherentes a la persona y los no transmisibles inter vivos; el resarcimiento de los daños inferidos a la persona de un cónyuge o a sus bienes privativos; las ropas y objetos de uso personal  que no sean de extraordinario valor; y los instrumentos necesarios para el ejercicio de la profesión u oficio, salvo que sean integrantes o pertenencias de un establecimiento o explotación común (y sin perjuicio del derecho de reembolso de la sociedad de gananciales si se emplean fondos comunes en su adquisición)

– Las sumas cobradas durante el matrimonio de créditos pertenecientes a un cónyuge con carácter privativo (Art. 1348 CC)

– Las nuevas acciones u otros títulos o participaciones sociales suscritos y las cantidades obtenidas por la enajenación del derecho a suscribir como consecuencia de la titularidad previa de otros privativos; no obstante, si para el pago se utilizaren fondos comunes o se emitieren aquéllas con cargo a beneficios, se reembolsará el valor satisfecho (Art. 1352 CC)

– Los adquiridos a plazos antes de comenzar la sociedad de gananciales, aunque la totalidad o parte del precio se satisfaga con dinero ganancial y sin perjuicio del deber de reembolso a la sociedad de gananciales por las sumas satisfechas. Se exceptúa la vivienda y ajuar familiares, que pertenecerán a la sociedad de gananciales y al cónyuge o cónyuges, en proporción al valor de sus aportaciones respectivas para su adquisición.

 Son bienes gananciales:

– Ex art. 1357 CC: los obtenidos por el trabajo o industria de cada cónyuge; los frutos, rentas o intereses producidos por todos los bienes, tanto comunes como privativos; los adquiridos a título oneroso a costa del caudal común; los adquiridos por derecho de retracto de carácter ganancial (sin perjuicio del derecho de reembolso del cónyuge que aportó fondos propios); y las empresas o establecimientos fundados durante la sociedad con fondos comunes (art. 1347 CC)

– Los frutos, pensiones o intereses devengados durante el matrimonio, aunque el derecho que los genere pertenezca privativamente a uno de los cónyuges (Art. 1349 CC)

– Las cabezas de ganando que, al disolverse la sociedad de gananciales, excedan de las existentes al tiempo de surgir ésta (Art. 1350 CC)

– Las ganancias procedentes del juego y las procedentes de otras causas que eximan de su restitución (Art. 1351 CC)

– Los bienes donados o dejados en testamento conjuntamente a ambos cónyuges, sin designación de partes, durante la sociedad de gananciales, si ambos aceptan y el donante o testador no dispusiere otra cosa (Art. 1353 CC)

 Son privativos o gananciales, según las circunstancias:

– Los bienes adquiridos por uno de los cónyuges, durante el matrimonio, por precio aplazado, los cuales tendrán el carácter privativo o ganancial que tuviere al dinero empleado para el pago del primer plazo o desembolso (Art. 1356 CC)

– Las edificaciones, plantaciones o cualesquiera otras mejoras y los incrementos patrimoniales incorporados a una explotación, establecimiento mercantil o empresa, que tendrán el carácter que tuvieren los bienes o empresas a los que afecten, sin perjuicio del derecho de reembolso del valor satisfecho (a costa del caudal cuyo carácter no tenga el bien o empresa afectado). No obstante, si la mejora hecha en bienes privativos fuere debida a inversión de fondos comunes o actividad de cualquiera de los cónyuges, la sociedad de gananciales será acreedora del aumento del valor de los bienes consecuencia de la mejora, al tiempo de la disolución de la sociedad de gananciales o de la enajenación del bien mejorado (Arts. 1359 y 1360 CC)